Mostrando entradas con la etiqueta CURSO 12-13. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CURSO 12-13. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de mayo de 2013

CIRCULAR SAUCILLO-PEÑÓN RONDA-ENAMORADOS-CERRO ALTO-11.05.2013




Pues sí, un día inmejorable para esta última ruta oficial de Falsos Llanos y para celebrarlo, hoy y solo hoy, después de salir a las 8:00 horas de Tomares, nos paramos a desayunar en Montellano en el bareto laxante de marras. Y claro, aunque madrugamos, entre que la ruta estaba algo lejos y con carretera sinuosa y lo del desayuno, pues no eran las 11:30 horas, cuando mochila a la espalda y cordones bien amarrados, salíamos del puerto del Saucillo, en la Sierra de las Nieves, tan querida también por éstos Falsos llanos. Mañana inigualable de claridad, nitidez, aromas a pino, jaras, aulagas, tomillos, romeros, lavandas, mejoranas… en fin, quienes hayan estado por estas tierras del sur, calurosas pero muy aromáticas en estas fechas, ya me entenderán.
La ruta en sus primeros kilómetros suave y muy agradable, bajando en busca de la cueva del agua y su precioso pilón de aguas heladas y cristalinas. Montones de fotos y a continuar atravesando el pinsapar de Cubero hasta llegar al barranco que forma la cañada de los Hornillos. Sendero precioso y muy montañero, fotos y más fotos, admiración por todos y cada uno de los accidentes geológicos que se nos echaban encima, una bajadita, una subidita, y otra y otra, hasta dar con la bifurcación, que hacia la derecha nos conduciría hasta lo alto del Peñón de Ronda (1299 m), primera de nuestras cumbres de hoy. La caló, la maldita caló de ésta nuestra bendita tierra, pues comenzaba ya a dar señales de vida y claro, tras ser localizado el cortijo abandonado del Peñón, pues parribatoduntirón, como le gustan a las piernas de los miembros extremos del grupo. Colonizada la cumbre en cuestión, rápido refigerio, es decir, primera cervecita fresquita del día, para recuperar las sales perdidas en algunas bocanadas de caló que nos pilló. Y claro, como la vuelta para subir al peñón nos resultó tonta del todo, pues ya sabéis, mirada pabajo y to tieso pal frente hasta enlazar el camino y tanto aulagas como toda clase de plantas con pinchos, hicieron las delicias senderiles a las piernecitas de los intrépidos senderistas que sin pensar bajaban y bajaban sin hacer caso de los pinchazos y picaduras varias, hasta dar con la sendita.
Enlazada de nuevo la bifurcación anterior, ahora sí, nos esperaba un desnivel de casi seiscientos metros hasta llegar a la cumbre de los Enamorados (1777 m) segunda cumbre del día y tantas veces pisado por nosotros. Así pues, paciencia, ritmito acompasando a la respiración, sudada a tope, resfrequito en una pequeña fuente milagrosa de agua helada, otro tironcito parriba hasta llegar a la pequeña meseta que forma esta sierra en su parte más alta, negociaciones con nuestro senderista del norte, el Patxi, que se había lastimado una rodilla y que si era mejor que continuara con nosotros o que atajara por otra senda más directa a los coches. Bueno, bueno, el que es auténtico lo es y como el Patxi va sobrao este curso, po palante y a comer en la peña de los Enamorados, donde ahora sí que sacamos todas nuestras famosas viandas: bocatas, filetes, tortillas, fiambres, frutos secos, frutas del tiempo, bebidas refrescantes y vigorizantes y hasta espirituosas, chocolates, licores, etc, etc…




Vale, al Patxi lo mandamos to tieso pal frente y pa bajo y que nos esperara junto al camino, que nosotros, esto es: la Mónica, el Maxi, el Pepe, el Antonio y el que escribe, íbamos a colonizar nuestro tercer piquito del día, el Cerro Alto (1784 m). Después de la hazaña, campo a través, claro está, pues también campo a través, lo más rectos posible hacia donde divisábamos a lo lejos al Patxi, bajadita simpática y contacto de nuevo con nuestro compañero semi abandonado, que estaba de cháchara con un entrañable senderista entrado en años y que vagabundeaba solito por estas sierras. Pues nada, le permitimos acompañarnos, faltaba más, y enfilar la entrada a la Cañada de las Carnicerías, que hoy queríamos hacerla por el sendero que baja cercano a su borde y paralelo al que el curso pasado hicimos subiendo por dentro. Tres de nosotros nos desviamos un poquitín para acercarnos al borde de la cañada, impresionante y hacernos algunas fotos en el borde los enormes tajos que lo forman. Mientras, nuestro compañero agregado se nos fue con otro grupo que pasaba más normalito, creo que nos vio cara de insensatos e hizo muy bien en alejarse de nuestra compañía, los que no aprenden pues les pasa como al Patxi, que el pobre, cojo y todo, nos aguantó, la bajada interminable hasta el cercano puerto del Caucón, donde dudó entre bajar y que lo recogiéramos luego o seguir sufriendo, él doblemente, por una cuesta maldita, tanto por la inhumana pendiente como sobre todo por la puta caló, que aún a esas horas (20:00) padecíamos en nuestros cuerpos. Pues nada, superado el escollo, jadeando, cojeando o maldiciendo, pero siempre andando y alguno hasta silbando de placer, pues un pasito y otro y otro hasta dar con la furgo del Maxi, que rauda y veloz, aunque a altas horas hoy, nos llevaría al bareto de Montellano a rehidratarnos convenientemente con los tercios de rigor, los montaditos de rigor, las carrilleras de rigor y de rigor me despido de vosotros hasta el próximo curso, donde los Falsos Llanos volverán a patear todas las sierras posibles de nuestra calurosa Andalucía.

Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.




COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Aquí hay uno que se ha llevao una garrapata de souvenir.

Pepe.


Po bueno, po pa tí, no lo publiques mucho, que no hay garrapatas pa tó.


Juan José. 

sábado, 6 de abril de 2013

CIRCULAR VILLALUENGA - PUNTAL RAYA - 06.04.2013




Bueno, no sé qué es lo que pasa siempre a finales de curso, pero para las últimas excursiones tan solo nos presentamos unos poquitos y no sabéis que éstas últimas rutas son las más potentes y será por eso que tan solo vienen los insaciables, los que sufrimos y gozamos por igual en una rutita como la del Sábado pasado en la que no eran las 10:45 horas, cuando mochilas a las espaldas salíamos del Puerto de las Viñas, en Villaluenga del Rosario, en dirección a Ubrique. Os comunico a propósito, que hemos confeccionado unas mochilitas de tela con nuestro anagrama de lo más coqueta del mundo, nos la van a quitar de las manos, ya pondremos alguna foto de las mismas, pues aunque están pensadas para la sección ciclista, os van a encantar a todos-as…
Bien y además, el día tan solo presagiaba cosas buenas, el cielo por fin, azul, la temperatura fresca, sin aire, los colores vivos de puro limpio, agua formando riachuelos hasta por los senderillos, en fin, el éxtasis senderil a mogollón. Así que venga palante en bajada continua por un senderillo precioso y desconocido para nosotros hasta la fecha y gozar haciendo miles de fotos a la altura de una casita rodeada de un intenso verde prado, que más parecía un paisaje de los Alpes que mi querida Andalucía. Seguir un poquito más hasta dar con el cruce de Ubrique y desviarnos hacia la izquierda, despreciando éste último ya que no era nuestra meta. Nuestra meta hoy era el Puntal de la Raya (1262 m) el cual íbamos a conquistar por el sur, por una ladera rocosa en la que un casi inapreciable senderillo que se perdía las más de las veces y donde el roquear era constante, como a estos miembros del grupeto extremo nos gusta, roquear, reptar debajo de la vegetación, saltar, subir, subir y subir, así hasta superar un desnivel de casi 750 metros de altitud, que se dice pronto, pero que se consigue solo tras una sudada de varios litros. La vista inmensa por todos lados, el pico Pino (1395 m) frente a nosotros, a nuestra derecha, el cual fue superado el curso pasado, y la dorsal sur de la sierra de Líbar, hermosa y majestuosa, delante nuestra, la cual también fue superada por estos Falsos Llanos hace varios años. Bueno, pues tras un respirillo y unos dátiles, llegamos a la cumbre cerca de las cinco de la tarde, sí y no habíamos comido aún, las pajarracas estuvieron casi a punto de aparecerles a más de uno y por consiguiente, tras las fotos de rigor, pues a comer y beber que nos lo habíamos ganado más que de sobra.

Bien, ya repuestos, aún nos quedaba muchísima faena por delante, pero las viandas y el buen vino te dan alas y pabajo en dirección al Salamadre  (1303 m) encumbrado en otra ocasión y que hoy tan solo faldearíamos por el sur, buscando una senda también desconocida para nosotros y que por supuesto fue descubierta y pateada convenientemente. Así que una vez superado el Salamadre, ya la luz se iba apagando poco a poco, pues coger el camino que sale de los Navazos de Líbar y que en fuerte bajada te lleva a los Llanos del Republicano y de allí al Puerto de las Viñas, donde nos esperaba, pasadas ya las nueve y de noche, nuestro querido vehículo que nos llevaría raudo y veloz al bareto de Montellano, donde a horas inusuales nos metimos en el cuerpo un gigantesco serranito regado con sendos tercios muy fresquitos.

Sin más, os pido disculpas a los miembros que por el cambio de fecha no habéis podido venir hoy y os comunico que para el mes que viene, cambiaremos la ruta del pico Malascamas por un circular en la Sierra de las Nieves que pondrá a prueba nuestra forma física y resistencia y que nos hará, al igual que hoy, sufrir y gozar en las mismas proporciones.
Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.




COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Aaaarrrggg el cambio de fecha me vino fatal, hizo que no pudiera ir y tenía un mono de montaña que ni te cuento!! Qué envidia! Además que hubiera sido la última mía del año, que a la de mayo es seguro que no pueda ir.
PD: si hacéis alguna extraoficial avisa!!
Un abrazo! Pepe.

COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Bueno Pepe, ya sabes que hacemos montones de rutas a cual mejor, ya te unirás a nosotros en la siguiente.
Un fuerte abrazo y no nos dejes.

sábado, 9 de febrero de 2013

LLANOS BERRAL - INTERIOR SALTO CABRERO - 09.02.2013




   Bueno lo de este año no tiene nombre, a ver, el mes pasado cambiamos la ruta por la de éste, por lo que ahora tocaba la del mes pasado, pues no, pues otra vez el pesao este que tanto escribe, ha vuelto a cambiar la rutita y no eran las 10:45 horas, cuando mochilas a la espalda, desde el aparcamiento del área recreativa de los Llanos del Berral, salían en dirección al Salto del Cabrero, Manuel de jerez, que está el tío que se sale, Jesús y su sobrino Jose estrenándose hoy, Pepe que está hecho un figura y los habituales del grupo extremo, Maxi, Miguel, Antonio y un servidor, por supuesto echando en falta a nuestro queridísimo Patxi, que hoy ha tenido que cumplir con obligaciones familiares…
Bien, cogiendo la sendita de los llanos del Berral y dejándola al nada en dirección al Cerro de las Cuevas, que cualquier día de estos pisamos su cumbre, y por un camino increíblemente montañero, pues faldeando este cerro hasta desembocar en el corredor del Boyar y buscar el paso de su arroyo. Hasta aquí, fantástico el sendero por la exuberancia de su vegetación, rincones idílicos y hasta sus pasitos con sal. El paso del arroyo fue inmediatamente descubierto por alguno de los intrépidos Falsos llanos que hoy venían, cruce simpático y a buscar la conexión con la vaguadita que nos habría de subir a la entrada del Salto del Cabrero. Bueno, ya nos conocéis, como nos parecía la de hoy una ruta no demasiado extrema, pues a perder un poquito el tiempo en mira tú que piquito tan simpático, que vaya pedazo de foto pal blog, que oye que parece que esa grieta es factible para llegar al piquito de antes del Salto, que mira que es mejor por la vaguada, que pa eso venimos hoy un grupeto de verdaderos Falsos llanos, que po bueno, que venga, que por qué coño tendría yo que abrir la boca, que quillo este paso tiene mu mala leche, que me estoy acojonando un poco, que si el Migué pasa el tío como si fuese paseando, que  ¡hombre no lo voy “haseyoniná”!, que ahora viene otro más cabrón pero que el Migué está ya en el quinto pino, que si el Maxi me pasa silbando como si tal cosa, que si me está entrando descomposición, que bueno, que po ea, que no miro y palante y a advertir a los chiquillos que nos acompañaban hoy que ni se les ocurriese, pero claro ¿que vosotros habéis subido y nosotros por el sitio de los niños? ni hablar, y dicho y hecho, uno tras otro, como si hubieran estado haciendo pasitos de montaña toda la vida, que quillo vaya susto que nos has metido en el cuerpo para una cagada como ésta. Bueno, bueno, creo que me estoy haciendo mayor, tanto en edad como en prudencia y he pasao hoy tanto miedo cruzando yo el paso delicado, como viéndolo pasar a los más jóvenes. Al Migué y al Maxi ni los nombro porque ya sabemos que son cabras y éstas están en su medio natural…
Po bueno, después de la anécdota que siempre nos pasa en nuestras aventurillas, a terminar de subir al dichoso piquito, a tirar miles de fotos porque las vistas la merecían y con el Salto del Cabrero a nuestros pies, pues a cruzarlo no por donde tol mundo, no, sino por su interior que le tenía yo muchas ganas a esta travesía. Y dicho y hecho a tomar la sendita preciosa que nos internaría en el Salto y a maravillarnos con los inmensos bloques de piedra caídos en el interior de esta enorme grieta, de unos cincuenta metros de ancho y paredes verticales de ochenta,  formada por el movimiento de placas tectónicas durante el Jurásico, hace aproximadamente unos quince millones de años. Pues si, a gozar, a patear, a subirse en los arbolitos el de siempre, a subirse en los piquitos los de siempre y los de siempre a fotografiar a lo bestia para llevarse a casa impresionados en los sensores de sus cámaras lo que previamente ha impresionado nuestras retinas.



Bueno, os preguntaréis que si hoy no comemos, po anda que no ni ná, en el mejor y más idílico sitio de esta grieta, no antes de haber discutido un poco la ubicación más correcta, pues a sacar los bocatas de tortilla, salmón, cañas lomos, fiambreras llenas de filetes empanaos, vinos tintos de marca de una tierra y de otra, vinos olorosos de jerez y de Lebrija???, cervecitas, frutos secos, chocolates, licores varios, sobre todo un orujo fantástico del maxi, que nos dopó a los que lo consumimos y como una bala topabajo, que lo que anuncié en el correo de citación, esto es, lo de hacer de marines, aún estaba por venir y en efecto, la vegetación comenzó a espesarse, nos encontramos con un grupito muy variopinto que subía en sentido opuesto, que al desearles que se divirtieran alguno dijo que si, si, divertirse, que a cualquier cosa llaman diversión y encima voluntaria, que a agacharse tocaban, que cada vez más agachaditos, que si parece que estamos practicando la danza del vientre, que es mejor arrastrarse un poquito, que seguro que el “serpa” este nos ha metío por aquí aunque haya otro camino mejor, que si somos tan solo Falsos Llanos o auténticos Falsos Llanos, que parece que ya se ve luz un poco más adelante, que si pa esta tontería tanta literatura…
Continuar a partir de aquí hasta el nacimiento del arroyo  Hondón, que aunque no haya llovido tanto surgía del suelo con bastante fuerza y caudal, nacimiento que ya vimos el curso pasado cuando lo del castillo Tavizna, pero nada que ver con lo de hoy en exuberancia y caudal. Seguir a partir de ahora por un camino cómodo, volver a cruzar el arroyo del corredor del Boyar un poco más abajo que por donde esta mañana. Vislumbrar lo que nos quedaba to cuesta arriba, que si se nos va a hacer de noche, po que venga un ritmito gracioso en fuerte subida, que bueno, que tor mundo responde, po un poquito más, que mira qué balconcito más chulo a ver si localizo la bajada al castillo, que aquí hay más pinchos que en el infierno, que vaya, que aunque sea al final el “serpa” éste tiene que jugárnosla aunque sea con los pinchos, que venga a ver si pillamos la puesta de sol, que otra vez más cuestecita puñetera después de lo que ya llevamos, que al final vamos a tener que encender las linternas y que pa qué si el coche está ya ahí.
Bueno, pedir disculpas a los que se atreven a acompañarme a la sierra, porque es verdad lo que me dice mi mujé, que no tengo “jartura” en la montaña y que las horas se me hacen cortísimas y los caminos rapidísimos y que por cojones hay que llegar de noche, que vaya jartura de tío. Po bueno, po así soy yo y que aunque no me aguanto ni yo mismo, seguiré subiendo y pateando montes hasta que mis piernas quieran.

Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.



sábado, 12 de enero de 2013

ESTRIBACIONES SIERRA PRIETA - 12.01.2013



Bueno. bueno. bueno,  lo de hoy son casualidades rocambolescas que hacen que la realidad supere con mucho a la ficción. Verá, se me había metido a mí en la cabeza que tocaba este Sábado una excursión por Ronda, en concreto a Sierra Cabrilla. Claro, como recordaréis los lectores asiduos a este fantástico blog, a comienzos de las vacaciones de navidad, al no tenerlas yo todas conmigo con respecto a esta ruta, pues le dije a mi inseparable Antonio que por qué no le echábamos un vistazo a la zona, y dicho y hecho, tal y como se relata un poco más abajo, pues nos merendamos el Cabrilla de un bocao y se nos quedó el Prieta con las botas puestas en su falda. Vale, pues se me ocurrió más adecuada para Falsos Llanos una rutita por la sierra que está frente a ésta ya narrada, esto es por la sierra de Alcaparaín, tan ufano estaba yo de querer subir al pico Valdivia, vértice geodésico de la misma, que sin mirar el calendario sagrado de rutas de este curso, pues a preparar el ataque al Valdivia o Grajo. A esto, que en un correo, Antonia me dice que tienen ganas de salir y echar un paseíto por Grazalema, que es lo que tocaba, y yo duntirón, vistazo al calendario y chasco al comprobar mi error. Po bueno, po qué mas da, nos vamos al Grajo y el mes que viene a Grazalema. Vale, quedada donde siempre, vehículos pa la sierra en cuestión y después de casi echar la pota más de uno por culpa de la dichosa carreterita, pues a aparcar y a comenzar a llegar al momento un montón de coches, con personajes vestidos de verde y muchas, muchas escopetitas, muchas, muchas copas de anís ya puestas y que por ahí mejor que no subáis porque vamos a pegar tiros a los pobres animalitos indefensos, que una escopeta le daba yo a los bichitos pa que se defendieran y a ver donde estaban los coj… de más de un matabichos de éstos que tanto abundan por doquier, que si damos un rodeo por la falda de la sierra y dejamos el pico pal final y ni los vemos, que si los civiles os ven, que po tener cuidado que el monte es de todos, que si las balas hacen mucho daño, que si me enseñan una balita pa acojonarme, que la sierra de enfrente es to chula, que a ver si hay suertecilla y os pegáis unos tiritos unos con otros, que aquí hay una pista que nos introduce en las estribaciones de Sierra Prieta y que po bueno vámonos parriba antes de darle un bocao a un bicharraco de esos to vestiditos de verde a la última moda que imponga el put.. corte de un país que nos tiene hasta los mismos con el rollo de Gibraltar…..
Bien, bien, la mañana se podía arreglar, después de este cúmulo de circunstancias adversas y tras haber convencido al Patxi, que lo de irse a las tantas hacia la sierra de Ortegicar, no era factible, por la hartura de coche que teníamos todos encima. 

Vale, po mochilas a la espalda y caminito parriba hasta dar con una vaguadita que nos subió en un plis, plas al primer piquito del día, bueno a alguno lo de plis, plas, a lo mejor le da risa…Desde el primer piquito, se abrió ante nuestros ojos, toda una hermosa crestería, chulísima, que al momento nos hizo olvidar el cabreo, que al menos yo había pillado por culpa de los piojos vestidos de verde pero bien armados, y a respirar y gozar en una zona con vistas inigualables, con rocas fantásticas para ser pisadas y saltadas y vuelta a subir y bajar hasta llegar al siguiente piquito y que oye mira otro piquito más, pues palante que es a lo que hemos venido y que vamos a tener que comer ya. A esto llegamos a la altura donde Antonio y yo habíamos pasado cuando lo del Cabrilla, por lo que la zona, encima resultó conocida, así que un poquito más y llegar a un collado, donde nos hicimos unas fotos impresionantes y donde vimos llegar un grupo de senderistas, éstos sí lo son, nosotros ya ni senderistas ni ná, saltacabras y por donde más difícil siempre tú, con los cuales intentamos pegar la hebra, pero ninguno sabía ni adónde iban, ni casi ni de dónde venían y había más de ochenta personas, pero bueno localizamos a Sergio, el organizador del grupo y pedazo de senderista, escalador y to lo que le echen, con el que intercambiamos impresiones y quizás alguna rutilla juntos, pero con un grupeto reducido y nunca con tal aglomeración de gente. Desde aquí un saludo a Sergio y su pedazo de blog (senderosverdes.es), con el cual nos sentimos hermanados. Bueno, po parriba otro poquitín, algunos pasos chulos y comida en un balcón inmejorable, como los que siempre buscamos y encontramos estos Falsos Llanos. Ya sabéis, delicias en forma de filetes empanaos, salmón salvaje o por lo menos con cara de mala leche, bocadillos diversos, cervecitas, vinos de mil flores o más, de Rioja, de Ribera, de Guadalupe, de la tienda de enfrente, licores varios a cual más gustoso, chocolates de todas clases, frutos secos pa reventá, y sobre todo mucha, mucha calidad personal en todos y cada uno de los miembros presentes, que por cierto, con el cabreo de los cazaores, pues ni los he nombrado ni ná, así pues hoy se han presentado de nuevo Antonia y Vicente, que venden cara su presencia, nuestro Manué de Jerez, la alegría del grupo y mano experta en fisio, como por desgracia tuvo que constatar nuestra querida Pepa, que esperamos que esté totalmente recuperada y no nos maldiga mucho por la infernal bajada que hicimos después de comer…Mónica, que aunque con prisas no ha querido perdonar la presente ruta, Sole que ha hecho lo imposible por venir, Pepe, que ya no se pierde ni una y sus amigos Manuel (Guti) y Jesús y los más asiduos como Maxi, Migué, Antonio, Patxi y el que tanto escribe y escribe.
Po vale, bajada por un barranquillo hasta localizar la pista forestal que nos introdujo en la crestería, caídas y pinchos a más no poder y regreso feliz y dichoso a los vehículos que volverían a hacernos casi vomitar, sobre todo al más quejoso y delicao del grupo, osease, er Migu….
Claro, no podíamos acabar un día como el de hoy sin pasarnos por el bareto de Montellano, donde hoy hemos descubierto que los tercios están más buenos que el pan con chocolate, pero que alguno aún se pregunta si dos tercios es lo mesmo que tres quintos, y eso que la mayoría semos maestros, que no ni ná.

Como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.
 





sábado, 8 de diciembre de 2012

CERRO LA FANTASÍA - 08.12.2012



Bueno, pues como ya es habitual, no eran las 10:15 horas, cuando mochilas a las espaldas, nueve fornidos e intrépidos Falsos Llanos, esto es, Paco, Patxi, Antonio, Maxi, Pepe, Concha, Pablo, Lidia y el que escribe, pues con sus botas bien amarradas, cogían la carretera que va del Puerto de la Víbora hacia Cortes de la Frontera y a unos cien metros se desviaban a la derecha, saltando un portón muy fácil y pabajo que la mañana estaba pa andar. Estamos en el mejor bosque mediterráneo conservado, en el inicio del Parque Natural de los Alcornocales, en su extremo norte y ya la vegetación emerge con toda su fuerza y esplendor, dejándonos boquiabiertos los enormes pies de alcornoques y sobre todo, en esta zona, los magníficos ejemplares de Quejigos, con sus troncos tapizados de musgo y polipodios. Éxtasis total para quien como nosotros sabemos apreciar el valor de estas verdaderas joyas naturales, de incalculable valor ecológico y encima poder patear a nuestro gusto la zona, cubiertos literalmente por la exuberante vegetación. Bosque que no nos dejaba ver siquiera el paisaje, riachuelo a nuestra derecha, el cual no debíamos abandonar y caminillos de cabras, nunca ni siquiera sendas, que nos llevaban en zig-zag de un rincón a otro todavía más intenso y bonito. Un riachuelo hubo de ser salvado, un poco crecidillo por las lluvias del día anterior y ni uno solo de estos verdaderos Falsos Llanos, puso un inconveniente, nos embarramos hasta los ojos, nos mojamos las botas, los pies y to lo que llevábamos, pero palante que el día estaba magnífico. Selva, selva era lo que estábamos atravesando y claro al poco pues otra pasada de riachuelo que al igual que anterior puso nuestras habilidades de montañeros en juego y a pasar como mejor supo cada cual. Al otro lado un magnífico ejemplar de quejigo, con sus raíces aflorando en la orilla y enterradas en lo más profundo, nos convenció que era la hora del primer bocadillo de la mañana, hacía casi cinco horas que habíamos desayunado cada uno en su casa, así que bocatas fuera, cervecitas destapadas y vinillos descorchados para realizar mejor la digestión. Comenzamos por primera vez, a partir de aquí a subir un cerrete que nos hizo sudar las bebidas ingeridas y toparribaduntirón, para comenzar a ver algo de paisaje y a nuestro querido pico Pino, encumbrado el pasado curso.
Bueno, pues otro poquitín y enlazamos con una de las numerosas pistas forestales que cruzan el parque, la cual dejamos para coger el camino que nos llevaría cerca del cortijo de la Fantasía. Claro, hubo que saltar alguna vallita, localizamos el cerro de la Fantasía, meta que teníamos programada para el día de hoy, y claro está, fuera camino tonto, campo a través, salto de vallitas de nuevo y un verdadero infierno de arbustos muy bajos, que hubieron de ser franqueados por debajo, agachados cual marines auténticos y como auténticos fuelles quedaron aplastados nuestros riñones de falsos llanos de tanto reptar, gatear y luchar con la maraña de ramas y vegetación de todo tipo. Pero bueno, el piquito en cuestión estaba al alcance de la mano y por supuesto que fue convenientemente colonizado por nuestras respetuosas botas de Falsos Llanos. Balcón inmejorable presentaba la cumbre, no muy alta de este cerro, emblemático hasta por su nombre, y a nuestros pies, montes y montes cubiertos de bosques tan tupidos que te hincha de felicidad el cuerpo, la mente y tu espíritu de montañero. Festín de nuevo como nos gusta, excepto a nuestro querido Antonio, que mientras nosotros damos buena cuenta de nuestros manjares, él se dedica a rodearnos sin parar de andar, con una mandarina en la mano y venga a fotografiar y pasear y pelar mandarinas y más paseos y más fotos y vaya mareo de Antonio con su manía frugívora…
Bueno, embotados nuestros sentidos de tanta belleza y grandiosidad, pues pabajo, que había que volver y alguno no muy acostumbrado a salir con nosotros, pues se ponen algo nerviosillos cuando creen en la posibilidad de que la noche nos coja en la sierra. Así que comenzamos a bajar y trochar para conectar con un itinerario que el portador del gps llevaba, que ni camino ni ná, marañas de arbustos, de ramajes, de pinchos y más pinchos y más arañazos por to los laos, y vengan ramas y venga barro, y vengan pinchos, que cuando no teníamos pinchos que atravesar, pues algunos hasta se quejaban y tó, a estos falsos llanos no hay quién los entienda, se esfuerza uno por hacerles la vida más cómoda y encima te piden más y más caña… Pues caña tuvieron, además de pinchos, cuesta arriba, que todo lo que bajamos por la mañana, aunque fuera por otro camino de retorno diferente, pero la pendiente había de ser subida y las fuerzas de algunos pues comenzaron a llegar al límite y a quejarse de que aunque nos gusten los pinchos, los ramajos y las dificultades, que si podemos acortar un pelín la historia, que mira que se nos va el sol y todo lo demás…

Bueno, se acortó un pelín el camino, volvimos al final, la última parte por donde mismo habíamos venido por la mañana y aún con luz, llegamos sanos y salvos todos los componentes de este grupeto falsos llaneros a los coches ansiados.
Agradecer de nuevo a nuestro Antonio el descubrimiento del bareto de Montellano donde nos pusimos ciegos de cervecitas y carrilladas y patatas fritas y aceitunitas y bacalaitos, y croquetitas y hasta de “sevenap” y gaseosa algunos del grupo que aún no han descubierto las propiedades milagrosas de la malta con lúpulo, cuando uno está to reventao de una excursión como la de hoy.
Agradecer su presencia a miembros que se dejan ver poco, como Paco, nueva incorporación, Concha, Pepe, Lidia y Pablo que han prometido sernos fieles de verdad y no de boquilla y al resto, los habituales, los del grupo extremo, que como nos va la marcha no hay que convencernos, venimos a sufrir a la sierra porque queremos, porque gozamos, porque nos encanta, porque sitios como el de hoy son únicos en Europa y porque lo tenemos en nuestra tierra andaluza, “no ni ná”.

Hasta la próxima y como siempre:
 









SALUD Y FALSOS LLANOS.