Mostrando entradas con la etiqueta CURSO 14-15. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CURSO 14-15. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de marzo de 2015

CARA ESTE MACIZO ENDRINAL-07.03.2015



Bueno, pues a pesar de padecer el sexto resfriado-gripe del año, lo de quedarse en casa ¿pa qué?, pues no eran las 11:10 horas, cuando mochilas a las espaldas, María José, Concha, Antonio, Patxi, Miguel y el que escribe, salían de la carretera que une Grazalema con Villaluenga del Rosario, un poco antes del cruce, para remontar la cara este del Macizo del Endrinal y realizar una rutita, no demasiado larga ni dificultosa, para que mi pechito no sufriera más de lo que lo castigan los malditos virus…
Así pues, mañana preciosa, temperatura ideal, ausencia de aire y a ladear bajo la sombra de un pinar, ir cogiendo poco a poco altura hasta pisar la primera de nuestras pequeñas cumbres del día, un 1407 metros, que como es normal en los IGN, pues no viene el nombrecito, a ver si me busco un buen mapita con toda la toponimia de nuestra sierra más querida… si alguien tiene idea, pues me lo comenta y quedaré eternamente agradecido.
Bien, pues después de las correspondientes fotos de rigor, las vistas en un día como el de hoy, simplemente impresionantes, a nuestros pies la zona recreativa de Villaluenga, el Republicano después y toda Líbar majestuosa al fondo, el comienzo de la cresta del Navazo a tiro de piedra, ya la hicimos el Antonio y yo, y hacia el norte, nuestra queridísima sierra del Endrinal, con todos sus rincones secretos y bellísimos, to enteros pa nuestras retinas…
Pabajo, a escalar y pisotear caliza a lo bestia, en dirección al coqueto refugio del Reloj, en la anterior ocasión que realizamos esta misma ruta el Patxi y yo, bellamente nevado, hoy silencioso, con una paz montañera imposible de describir con palabras, hay que vivirlo y a comer que ya era hora de refrescarse con alguna cervecilla, algún bocatilla y otras illas curiosillas…
Un solitario que estaba sentado a la puerta del refugio, nos informó, que hoy cruzaban la sierra los esforzados deportistas que se habían apuntado a la IV Ultra Sierra del Bandolero, organizado creo, por el Club de Senderismo Tritón, de Prado del Rey (Cádiz), una burrada vamos, si ya de por sí, Grazalema es esforzada, corriendo ni os cuento, pues nada, nada, dirección a nuestro piquito Falso Llano, hoy queríamos volver a realizar su disfrutona crestita, a la que íbamos ganando altura, comenzamos a ver grupitos de corredores que bajaban del alto del Simancón, con caras desencajadas después de tantas horas de prolongado esfuerzo y nosotros tan ricamente en nuestro piquito tirando fotos a mogollón, seguir bajando por la cresta Este y enlazar con el sendero de la Charca Verde, algunos ya decían que lo de cortita y facilita pal del pechito, que sí, sí…pero a partir de aquí, el senderillo magnífico nos llevaría en dirección buena hacia los coches, los corredores que no paraban de pasarnos, nosotros que nos parábamos y venga darles ánimo, aunque a mí me daban algo de pena, total, tanto sufrimiento pa qué??? Pero bueno, también yo iba hecho una caca y venga darle caña a mi delicado pechito…
Al poco, dejamos el estupendo sendero y los que ya se iban quejando, pues ni os imagináis, los comentarios los de siempre, que si vaya jartura, que menos mal que era cortita, que otra vez campo a través, que más piedras, que se está haciendo de noche, que al final nos tenemos que poner los frontales, que los coches no aparecen, que venga palante, hasta que completamente de noche, al fin, aparecieron nuestros vehículos, que rápidos y veloces nos llevarían a nuestro bareto de Montellano, a rehidratarnos convenientemente y que os esperamos para la próxima sabiendo que les debo a varios la chapita de Falsos Llanos por haber colonizado nuestro pico y que hoy se me habían olvidado.

Y sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

sábado, 10 de enero de 2015

CRESTERÍA LA SILLA Y CASTILLO DE FÁTIMA - 10.01.2015



Esta vez hemos sido cinco, Pepa, Patxi, Antonio, Maxi y el que escribe, los que cuando no eran aún las 9:45 horas, con las mochilas a las espaldas, salían de la zona conocida como Tavizna, con la pretensión de realizar toda la cordada de La Silla y visitar el castillo de Fátima en el término municipal de Ubrique. Casi la mitad de la cresta la conocíamos ya de haberla realizado anteriormente cuando la subida a la Silla (920 m) y el pico Adrión (919 m), momento en el que le echamos la vista a la cordadita y nos prometimos realizarla en su momento, momento que había llegado el día de hoy y con unas ganas enormes de andar comenzamos atravesando el río Tavizna, que forma un poco más adelante el bellísimo pantano de los Hurones, y en fuerte subida, primero por una pista forestal y luego por una senda preciosa, hasta la base del pico Higuerón, que hoy no nos pillaba de paso, así que a saltarlo y continuar hacia La Silla. El desnivel enorme, más de setecientos metros, nos hizo sudar a primeras horas de la mañana, avisándonos de lo que nos esperaba en un día tan hermoso como de los que ya llevamos casi un mes seguido, así que a desprendernos de ropa y a subir y subir hasta dar con la sendilla vertiginosa que hay que superar para atacar La Silla por la ladera Este. Al menos tres veces la he realizado y las tres veces he sentido el mismo vértigo al pasarla, transmitiendo mis miedos a nuestra compañera Pepa que iba estupendamente y sin motivo alguno.

Bueno, la subidita al piquito en cuestión también tiene lo suyo, es aéreo e igualmente vertiginoso, pero las vistas son tan increíbles que merece la pena el esfuerzo. Fotos a miles y pabajo que ya íbamos viendo que la cordadita no iba a ser tan simple como nos la imaginábamos. Al poco el Adrión, hasta aquí conocido, a partir de aquí a la aventura, el track de seguridad fabricado directamente en el mapa, el suelo de caliza rocosa muy seco, llevamos ya varias semanas sin llover y casi con caló, así que a lo que más nos gusta, a riscar, a saltar por las rocas, a marinear, a culear algunos, a disfrutar como cabras que nos volvemos en estos sitios y en fin nuestra pobre Pepa no tuvo más remedio que poner buena cara al mal tiempo y yo creo que el gusanillo de las cresterías de seguro que le ha picado y no se pierde a partir de ahora ni una.


La calorcita iba en aumento, así que aprovechando la sombrita de un arbolillo, al lado de una grieta rocosa, desde donde partía una senda bien construida, sacamos nuestras famosas viandas y a comer y beber para reponer lo perdido con semejante temperatura, que de aire ni una pizca, aunque mejor ya que incrementa la sensación de frío y además, pues decidir si seguir palante hasta el final de la cordada o tomar la sendita inesperada que nos habíamos encontrado tan graciosa ella. Claro, pa qué preguntar, a seguir y que ya veríamos de volver si no veíamos clara la bajada de la cordada. Si, si, vamos a volver, al término de la misma, por donde mejor nos pareció, comenzamos a descender por las grietas que mejor aspecto nos ofrecían, a ir torciendo hacia la derecha, llegar a la vaguada donde en el mapa observamos una posible salida de la cresta y tropezarnos de milagro con una senda más o menos visible entre la espesa vegetación, que sin darnos cuenta realmente del infierno vegetal en el que nos encontrábamos, nos sacó sanos y salvos del enredo y casi sin creernos la suerte que habíamos tenido, envalentonarnos para subir al castillo de Fátima situado en propiedades privadas, como de hecho toda la cordada que hoy acabábamos de merendarnos. Así que con el tiempo algo justillo, de nuevo ascensión al castillo, trepadita final al mismo, fotos y pabajo a salir de la zona que aún había que saltar algunas vallas y ya veríamos qué más…

Bueno, no es la primera vez que los malditos cazadores nos la juegan, así que hoy como broche final, después de saltar una vallita perdida con el fin de evitar el paso por un cortijillo, comenzamos a oír disparos, algunos se pusieron nerviosos y que patrás, que mejor por el camino aunque nos pillen y que dicho y hecho, antes de darnos cuenta, estábamos de nuevo saltando la vallita en sentido contrario, así que nada, a seguir bajando, a pasar por el lado de dos cortijos, a no salirnos al paso ni perros ni dueños, a pasar por debajo una enorme cancela con candado y a respirar algo mejor a partir de aquí. La noche estaba ya casi encima, pero aún quedaban algunos kilómetros para llegar a Ubrique, realizamos una pequeña desviación para tomar un caminillo que supuestamente nos llevaría a la gasolinera a la entrada del pueblo, pero cómo no, de nuevo otra alambrada, otra verja y que si es ya de noche para saltar, cruzar el riachuelo y localizar el caminillo y que de nuevo, increíble, patrás y salir al camino semi-cementado que nos llevaría a la salida contraria de Ubrique a la que aspirábamos.


Bueno, como no hay mal que por bien no venga, pues al momento localizamos un bareto en el que una pareja la mar de simpática nos localizó a un amable taxista que nos llevaría al Patxi y a mí al coche aparcado en la zona de Tavizna, mientras, el resto de senderistas, se quedaban tan ricamente en el bareto recuperando sales perdidas hasta que volvimos a recogerlos.

Chapita de Trago Largo para Pepa y para la próxima no se os ocurra faltar u os perderéis aventuras tan fantásticas y emocionantes como las superadas el día de hoy.

Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.




COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Buena aventura, compañeros.
Me alegra saber que, al final, todo saliese bien.
Un abrazo desde Puerto Real.
Franeto.


COMENTARIOS A LA ENTRADA:

Pues sí, aventura condimentada con esfuerzo físico, algún pasillo delicado, muchas, muchas piedras, mucha suerte con el senderillo localizado para salir de la cresta y más suerte aún que no nos pillaran los dueños de estas joyas naturales.
Muchas gracias Franeto.
Igualmente un abrazo desde Sevilla.
Juan José.

sábado, 6 de diciembre de 2014

VALLE DEL GENAL - CINCO PUEBLOS - 06.12.2014



¡Vaya! esta vez el tiempo nos la jugó y no pudimos realizar la ruta programada en su fecha, así que a la siguiente semana, cuatro Falsos Llanos a los que no les gustan las aglomeraciones de los puentes reglamentarios, pues no eran las 9:45 horas, cuando mochilas a las espaldas, el Patxi, el Migué, el Pepe y el que escribe, salían de Parauta, pueblito de la Serranía de Ronda en el hermosísimo Valle del Genal, primero de los cinco que pretendíamos visitar, por supuesto andando y no en coche como los turistas propios de estos súper puentes.
Bien, y además, pues mañana fría y luminosa, perfecta para andar, como nos gusta en pleno invierno, aunque aún no haya entrado, buena pendiente hacia abajo, buena compañía y unas ganas de respirar naturaleza como la que estos Falsos Llanos experimentan cada vez que salen a la sierra. Al poco, el primer riachuelo a cruzar, cuyas frías aguas fluirán al Genal y comenzar la primera de las enormes y larguísimas cuestecitas de extrema pendiente del día, perfecta para entrar en calor y calentar las piernecitas que acabarían al final de la jornada totalmente exhaustas.
Ya aquí comenzamos a cruzar los enormes castañales que existen en este valle. Castaños gigantescos, centenarios, jóvenes y de todo tipo, perfectamente cuidados y explotados por la gente del lugar, supongo que las toneladas de castañas que deben dar, las exportarán a otros países, ya que tan enorme producción no creo sea capaz el mercado interno de absorber.
Al poco llegamos a nuestro primer pueblete, Igualeja, precioso, serrano, con su propio río cruzando las calles del pueblo y acabado de surgir en la zona conocida como el nacimiento, a la entrada del pueblo y que por supuesto visitamos por empeño del Migué, cosa que tuvimos que agradecerle por la belleza del lugar.


Salida de Igualeja por un trecho de carretera hasta dar con el sendero, nada más cruzar un puente, fortísima subida inicial y entrada a lo que en la red algunos llaman el camino de los castaños o el bosque encantado de castaños. La verdad es que es impresionante andar por estos castañares, con el suelo tapizado por completo de hojas caídas, lástima no haber venido dos o tres semanas antes, para contemplar el espectáculo de las hojas amarillas y ocres en los propios árboles, así y todo el paisaje de color en esta sierra, simplemente impresionante. Al poco, después de varias miles de fotitos, el camino entra en una pista forestal, recientemente asfaltada, lástima, ya que estropea la belleza del lugar y que se podría estudiar la forma de evitarla para una próxima vez, aunque la verdad es que las vallas abundan sobremanera en esta sierra, así que ya veremos… Al fin, este es el tramo más largo entre los pueblos recorridos, llegamos a Pujerra, mediodía, cervecita en un baretillo y comida idílica en el tronco caído de un castaño, al sol y con el valle del Genal, to enterito pa nosotros, pa que los bocatas nos sepan mejor que el mejor de los menús del mejor restaurante de cualquier sitio. Cervecitas, vinitos, mostitos y hasta bebidas carbónicas y dulzonas que algunos se empeñan en darle a su cuerpo… ellos sabrán… sobremesa con charla jugosa y pocas ganas de acabar con tan placentero quehacer… pero la realidad es la realidad y aún nos quedaba casi la mitad del recorrido y eran ya casi las cuatro de la tarde. A partir de aquí, sin desmerecer el bosque de castaños andado, el paisaje se transformó en un bosque mediterráneo de encinas, alcornoques, matorral noble…y el camino en un precioso y divertido sendero de montaña, con un precipicio a nuestra izquierda y que en un vertiginoso zig-zag, luchando a veces con la intrincada vegetación hasta dar de nuevo con el senderillo, nos llevó al lecho de un arroyo, que fue fácilmente cruzado. Al poco, también a nuestra izquierda, abajo en un llanito, apareció la primera y “Real Fábrica de Hoja de Lata y sus Adherentes” (1731) que se construyó en España, hoy día abandonada. Nosotros palante de nuevo hasta tropezarnos con el verdadero Genal, ha llovido bastante, así que aunque el río por aquí es bastante joven, llevaba suficiente agua como para que los pasos existentes no fuesen practicables, así que nada, nada, a quitarnos las botas, a cruzar descalzos y de nuevo a subir una pendiente fortísima hasta llegar a uno de los pueblos más pintorescos de la zona, Júzcar, conocido como el pueblo pitufo, como consecuencia de haber pintado de azul todas las casas del pueblo para el estreno de dicha película y mantener desde entonces, Junio de 2011, el color de las fachadas tras consulta popular. La verdad es que la afluencia de turistas para ver el colorido singular de las calles del pueblo, de seguro ha sido mucho más eficaz que la atracción del paisaje serrano, su gastronomía o lo que tú quieras… Imposible siquiera de tomarnos un café, so pena de malgastar media hora de la que no disponíamos, ya que el sol caía y caía y las sombras de la tarde nos bañaban por entero. Así que nada, salir del pueblo por su parte más alta, refrigerio propio y de nuevo a bajar y bajar hasta el siguiente riachuelo y subir y subir hasta el cuarto de nuestros pueblos, Cartajima, al que llegamos ya completamente de noche y borrachos de caminar, hoy no hemos tenido tiempo siquiera de tomar nuestros magníficos tragos largos, aunque los caminantes lo éramos.
Frontales a la cabeza, luz para el gps y a fiarnos del mismo, pues aunque teníamos plena luna llena, de momento estaba muy baja y la ladera por la que bajábamos se encontraba en plena negrura. De nuevo el cruce del correspondiente riachuelo de marras, cruzar por dos veces el mismo, no sabemos si por el mareo de tanto camino, o por culpa del gps, o que como no veíamos ni a tres en un burro, pues que nada oye, a cruzar y localizar casi sin querer el caminillo que de nuevo en fortísima y larguísima subida, nos llevaría a nuestro quinto y último pueblete, lugar de salida por la mañana, donde con un fortísimo viento que se había levantado justo al anochecer, nos cambiamos y rápidos y veloces, desfallecidos, al bareto de Montellano a recuperarnos de tan largas y extremas fatigas tan deseadas por estos Falsos Llanos.

Sin más y hasta la próxima:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

sábado, 4 de octubre de 2014

ARACENA-CORTELAZOR-LOS MARINES-ARACENA- 04.10.2014




La verdad es que las últimas lluvias caídas en Septiembre han hecho milagros en la sierra. No eran las 9:30 horas, cuando mochilas a las espaldas, la María José, la Susi, el Patxi, el Antonio, el Maxi y el que escribe, cogíamos uno de los miles de senderos que cruzan la sierra de Aracena y más felices que de costumbre, en una mañana fresca y agradable, la sierra rebosante de humedad y olor a tierra mojada y vegetación noble, palante a jartarnos de andar, que a eso habíamos venido.

Charla agradable entre compañeros y amigos, camino fácil durante la mayor parte del recorrido, pero camino ondulante y casi nada llano, que si ahora subo, luego bajo y ahora llaneo casi nada y que nos equivocamos y nos metemos en una finca llena de perros que nos quieren comer, que la dueña los sujeta y amablemente nos indica que es por la otra finca, que aquí oye, se han puesto como locos a vallar lindes y si no te metes en una, te metes en la de al lao, pues nada, nada, a bajar como mejor pudimos, ahora sin camino, dentro de una bóveda de vegetación muy tupida, rincones preciosos, hasta dar con el arroyo de Guijarra, un poco antes de Cortelazor, habíamos salido de Aracena pueblo, y donde nos comimos nuestro segundo desayuno, a la orilla de este hermoso arroyo de sierra.

Po ahora tocaba subir y aunque la temperatura no subía de los veinte grados, para estar a la sombra sentaditos tomándose una cervecita, superior, pero para hacer esfuerzo físico importante, pues a sudar a tope y hacer huequito para las cervecitas y sidritas que nos tomaríamos en Cortelazor, que todo no va a ser andar verdad??...

Bueno, pues a seguir que aún nos quedaba mucha faena, faena de entreno, ruta larga, sí, pero de entreno, nada de peligros, ni riesgos, ni situaciones al límite, no, tan solo andar, subir, bajar, llanear, comer, beber y vuelta a andar, subir….
El camino de Cortelazor a Fuenteheridos, lo han asfaltado, sí, tal como suena, lo han asfaltado los canallas éstos y encima con dinero europeo, no tienen calles en el pueblo para arreglar, no, hay que tirar el dinero en asfaltar caminos de sierra para que los p. cazadores y demás señoritingos puedan entrar cómodamente con sus todomierdas a cazar pobres bichitos y de camino se le abren las puertas a todos aquellos que vienen a coger todo lo que pueden. Después que no se quejen, si roban a lo lindo en la sierra, claro, al poder entrar los coches, pues aprovechan y a robar castañas, setas, cochinos, motobombas y hasta las casas si las pudieran arrancar…

Po bueno, como íbamos de entreno, po a seguir andando, a pararnos en unas piedritas a comer de verdad, a continuar hacia Los Marines, cruzarlo, subir al Alto del Chorrito, bajar dirección Linares de la Sierra, dejarlo a nuestra derecha y continuar hacia Aracena donde llegamos con luz del día, sí, después de 32 km, aún nos sobraron muchos minutos de luz, así que a tomarnos unos te de sabores, cruzar Aracena con procesión incluida y coger los vehículos para repostar en nuestro pueblito de procedencia.

Entreno completado para poder realizar nuestra siguiente ruta rompepiernas en la serranía de Ronda, donde completaremos una circular por cinco pueblos: Parauta, Igualeja, Pujerra, Júzcar y Cartajima, cruzando castañares fantásticos, arroyos y lo que se nos eche encima y por supuesto llegaremos de noche, como Falsos Llanos mandan a los vehículos de marra.

Sin más y hasta la próxima:

SALUD Y FALSOS LLANOS.