





Bueno, pues a pesar de padecer el sexto resfriado-gripe del año, lo de quedarse en casa ¿pa qué?, pues no eran las 11:10 horas, cuando mochilas a las espaldas, María José, Concha, Antonio, Patxi, Miguel y el que escribe, salían de la carretera que une Grazalema con Villaluenga del Rosario, un poco antes del cruce, para remontar la cara este del Macizo del Endrinal y realizar una rutita, no demasiado larga ni dificultosa, para que mi pechito no sufriera más de lo que lo castigan los malditos virus…
Así pues, mañana preciosa, temperatura ideal, ausencia de aire y a ladear bajo la sombra de un pinar, ir cogiendo poco a poco altura hasta pisar la primera de nuestras pequeñas cumbres del día, un 1407 metros, que como es normal en los IGN, pues no viene el nombrecito, a ver si me busco un buen mapita con toda la toponimia de nuestra sierra más querida… si alguien tiene idea, pues me lo comenta y quedaré eternamente agradecido.
Bien, pues después de las correspondientes fotos de rigor, las vistas en un día como el de hoy, simplemente impresionantes, a nuestros pies la zona recreativa de Villaluenga, el Republicano después y toda Líbar majestuosa al fondo, el comienzo de la cresta del Navazo a tiro de piedra, ya la hicimos el Antonio y yo, y hacia el norte, nuestra queridísima sierra del Endrinal, con todos sus rincones secretos y bellísimos, to enteros pa nuestras retinas…
Pabajo, a escalar y pisotear caliza a lo bestia, en dirección al coqueto refugio del Reloj, en la anterior ocasión que realizamos esta misma ruta el Patxi y yo, bellamente nevado, hoy silencioso, con una paz montañera imposible de describir con palabras, hay que vivirlo y a comer que ya era hora de refrescarse con alguna cervecilla, algún bocatilla y otras illas curiosillas…
Un solitario que estaba sentado a la puerta del refugio, nos informó, que hoy cruzaban la sierra los esforzados deportistas que se habían apuntado a la IV Ultra Sierra del Bandolero, organizado creo, por el Club de Senderismo Tritón, de Prado del Rey (Cádiz), una burrada vamos, si ya de por sí, Grazalema es esforzada, corriendo ni os cuento, pues nada, nada, dirección a nuestro piquito Falso Llano, hoy queríamos volver a realizar su disfrutona crestita, a la que íbamos ganando altura, comenzamos a ver grupitos de corredores que bajaban del alto del Simancón, con caras desencajadas después de tantas horas de prolongado esfuerzo y nosotros tan ricamente en nuestro piquito tirando fotos a mogollón, seguir bajando por la cresta Este y enlazar con el sendero de la Charca Verde, algunos ya decían que lo de cortita y facilita pal del pechito, que sí, sí…pero a partir de aquí, el senderillo magnífico nos llevaría en dirección buena hacia los coches, los corredores que no paraban de pasarnos, nosotros que nos parábamos y venga darles ánimo, aunque a mí me daban algo de pena, total, tanto sufrimiento pa qué??? Pero bueno, también yo iba hecho una caca y venga darle caña a mi delicado pechito…
Al poco, dejamos el estupendo sendero y los que ya se iban quejando, pues ni os imagináis, los comentarios los de siempre, que si vaya jartura, que menos mal que era cortita, que otra vez campo a través, que más piedras, que se está haciendo de noche, que al final nos tenemos que poner los frontales, que los coches no aparecen, que venga palante, hasta que completamente de noche, al fin, aparecieron nuestros vehículos, que rápidos y veloces nos llevarían a nuestro bareto de Montellano, a rehidratarnos convenientemente y que os esperamos para la próxima sabiendo que les debo a varios la chapita de Falsos Llanos por haber colonizado nuestro pico y que hoy se me habían olvidado.
Y sin más y como siempre:
SALUD Y FALSOS LLANOS.











































