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sábado, 9 de mayo de 2015

GREDOS - MOREZÓN - LA MIRA - 09.05.2015



El año pasado, por razones que no vienen al caso, el grupo extremo no visitó Gredos como habitualmente hacemos, así que el presente, como había que desquitarse, pues meses antes de la fecha habitual, Carmen y Jose y Patxi (que se desplazaba con nosotros) nos recibían en su preciosa casita de Tormellas, el Migué, el Maxi, el Antonio y el que narra, llegábamos dispuestos a comernos de nuevo esta imponente sierra de Gredos y de paso sus imponentes solomillos de auténtica ternera avileña, cuyo aporte proteínico nos da tal aporte de energía a nuestras recias piernecitas que no eran las 9:30 horas cuando salíamos de la llamada Plataforma de Gredos en dirección al Morezón (2389 m). Camino empedrado, perfectamente habilitado para que miles de senderistas se dirijan hacia el emblema del parque: el Almanzor (2591 m) sin estropear las zonas limítrofes, mañana clara y despejada, casi ausencia de aire, temperatura bastante agradable, en fin, la dicha, al poco, a la altura del prado de las pozas, nosotros a desviarnos hacia la izquierda para coger la senda próxima a la Cuerda del Refugio del Rey y en continua subida comenzar a disfrutar como niños de los primeros neveros. Fotos a miles, lanzamiento de bolas de nieve y a seguir subiendo hasta culminar en el Morezón cuyas vistas al circo de Gredos son simplemente grandiosas, hoy aún más con los neveros salpicando las laderas de nuestra cordada sur realizada hace un par de años, con sus pasos aéreos incluidos, el Almanzor un poquillo desierto, posiblemente se necesitaban hoy crampones para su subida, el Ameal de Pablo frente por frente, tapando la peligrosa cordada de la Galana, también realizada por nosotros en la última visita, y que fotos pacá y fotos pallá, algunos con un pedrusco abrazándolo como a un bebé y que pabajo que nos queda toa la cordada de la Mira (2343 m) y que cada vez aprieta el sol un poco más. Así comenzamos la larga, larguísima cuerda que nos llevaría a eso de las cinco y media de la tarde a la semi torre que corona dicho piquito y que pa nosotros se nos quedan los sudores y lágrimas que gastamos para coronarlo. Pero como todo lo que gusta no cuesta o lo que es lo mismo sarna con gusto no pica, pues qué fantástico lugar para contemplar en todo su apogeo a los Galayos, altas torres de piedra aptas solo para ser escaladas, para tomarse un refresquillo reponedor, para bichear posibles nuevas rutas y para largarse que había que volver por donde mismo hasta llegar a la zona nombrada en los mapas como Los Campanarios, torcer hacia nuestra derecha y en continua bajada tropezarnos con el refugio de la Reina (según el Patxi), fotos a miles a los grupos de machos monteses, Gredos es la única sierra en los que hemos podido contemplar a enormes rebaños de machos, lo normal es ver a las cabritas con sus retoños, conectar con el camino de la Plataforma, llegar a la misma y volando pa la casita de nuestros anfitriones donde nos esperaba una ducha grandiosa y unos solomillos avileños, regados con unos riberas extraordinarios y una sobremesa sabrosa como la cena misma.




Sin más y como siempre agradecer a Patxi y a su hermano Jose, su extraordinaria amabilidad en recibir y ofrecer hospitalidad en su bonita casa para que estos Tragos Largos puedan seguir disfrutando al máximo de sierra tan grandiosa.

SALUD Y FALSOS LLANOS.

sábado, 5 de octubre de 2013

CANCHAL GALANA - 05.10.2013



Bueno, bueno, ya iba siendo hora que estos falsos llanos se pusieran en marcha de una vez este curso, así que no eran las 9:20 horas del Sábado pasado, cuando el grupeto extremo de los verdaderos Falsos Llanos, con sus mochilas a la espalda, salían de la plataforma de Gredos en dirección al temible Canchal de la Galana. Ya sabéis, al igual que en otras ocasiones, que no las teníamos todas con nosotros, el Patxi y yo, llevábamos preparada una rutita alternativa, por aquello de que se nos pusieran en el sitio de la corbata y para colmo, en un día azul y despejado, pues al rato de comenzar a subir a los Barrerones (balcón natural con vistas al circo de Gredos) pues el perrito comenzó a fumar y los entendidos en Gredos saben que existen muchas probabilidades que más tarde nos acompañe alguna que otra lluvia. Po bueno, po que llueva, así no nos comprometemos con el canchal y lo dejamos pa otro día, aunque al Jose y al Migué les lleven los demonios. Cuatro, si, cuatro senderistas, trepa rocas, escaladores, baja chimenetas, cruza patios por sitios raritos, en definitiva cuatro pedazos de auténticos Falsos Llanos, aún así, tiramos y tiramos toparribaduntirón y después de haber vaciado nuestros vientres en plena naturaleza, el Patxi y yo claro, y además no sé por qué, los otros como si nada oye, pues llegamos donde el circo del Almanzor (Barrerones). Ni refresquito ni nada, fotos a la crestería que nos esperaba y pabajo hacia la laguna Grande, adelantando a miles de senderistas que iban hoy a coronar el emblema del parque, y girar después a la derecha en la cola de la laguna en dirección a la Portilla del Rey, primera meta de hoy.
Ahora si, un poco antes de enfilar la enorme pendiente de la falda este del circo, una cocacolita, algún embutido, dátiles y adelante que parecía que el día al final se comportaría, ya que aunque el perrito vicioso seguía fumando, parecía más bien que se estaba formando tan solo una de esas boinas características que cubren las sierras potentes. Bueno comentaros que el perrito en cuestión es un piquito del circo, situado entre los tres Hermanitos y el Casquerazo, y que bordeamos hace un par de años cuando la crestería del Almanzor, el presente pretendíamos acabar la crestería completa, atacándola ahora desde su vertiente contraria.

Bueno y además, haciendo gala de la formidable forma en la que nos encontramos este comienzo de curso, pues comenzamos la potente subida con un ritmito cómodo y desenfadado, más bien elegante, y sube que te sube, y suda que te suda, nos acordamos del sombrero chorreando del Maxi, que este año sarrajaotó y sa perdío lo que más le gusta: riscar??. Llegado a la base de la portilla, algunos vimos la posibilidad de atajar to tieso hacia el canchal, pero el Migué, claro, tenía que poner sus pegas, así que pa no escucharlo, se decidió terminar con la subida a la Portilla del Rey, saludarla, hacerle fotos, asomarnos a la otra vertiente donde las cinco lagunas y comer, ahora sí, un cacho de tortilla reponedora y su correspondiente cervecita por aquello de las sales minerales perdidas.
Entre el nublado, la comida y la temperatura que bajaba, pues nos entró un poquillo de frío por lo que nos enfundamos nuestras chaquetas, braga y hasta los guantes el presente contador de historietas senderiles. Comenzamos a crestear dirigiéndonos primero a un piquito marcado en los mapas como 2392 metros, desde donde comenzamos a vislumbrar la faena que teníamos por delante. Nada, nada, fotos y pa la cresta en cuestión, primeramente por canchal y caos auténtico de rocas con pendiente canalla, que con la ayuda de los gps, fuimos esquivando, con alguna que otra tontería, por culpa de unos hitos mal colocados y que nos hicieron escalar con desnivel máximo para recuperar la cuerda. Por ahora bien, estamos acostumbrados a eso, alguna trepadita, algún saltito, algún bicheo para localizar el mejor paso, hasta llegar al punto donde mi querido compañero Patxi y yo debíamos tomar la determinación de bajar hacia cinco lagunas y rodear el canchal, coronando la Galana de manera segura o seguir palante y localizar un paso sin perder altura, como montañeses que nos creemos que semos. Po claro, ante esta disyuntiva, con el rostro algo más blanco que de costumbre y con la boca chica, que po palante y que si no lo vemos claro po patrás. Sí, sí, po patrás, internamente sabemos que una vez que avanzamos ya no volvemos, por lo que al poco, entre moles inmensas de roca granítica, con la ayuda escasa que en estos sitios con tanta pendiente ofrecen los gps, pues que mira tú por ahí, y tú por allá, y tú no te muevas por si hay que volver, y tú que qué dice el puto gps, que por aquí no hay paso y además me he quedado pillado en una roca, pero que después del mareíllo y gracias a las voces de alguno, chimeneta arriba y volver a ver los caretos de mis entrañables compañeros, que Juanjo por qué no volvemos patrás, que quillo que eso se piensa antes, que Migué, que te asomes por ahí a ver si hay algo humanamente posible ya que el Jose, por ahí arriba no ve nada claro y además muy aéreo, que parece que aquí hay un paso (bravo Migué), que no sé si tiene bajada la chimeneta, que la chimeneta si se puede bajar, lo que no veo claro es la cornisa con patio y sin aparentes apoyos, que yo no bajo (nuestra chapa: yo no subo), que baje tú Migué y veas si se puede pasar la cornisa, que el Jose mientras encaramado a una roca a modo de silla de montar tan ricamente contemplando el espectáculo, que el migué pasa duntirón el hijo de su madre, que me lanzo detrás pa no pensarlo, que me llaman pa que ayude a mihenmano, que vaya puntería, que te apoyes en mis manos y bajes quillo, que como un autómata me agarro a la roca, busco los apoyos a los pies, continúo avanzando, que me relajo ya que existen puntos de agarre en las manos de sobra, tan solo buscar apoyo para los pies y sobre todo no mirar pal patio, que no me lo puedo creer, que le echo una foto al Patxi pasando e inmortalizarlo y que la puta Galana, con perdón, está ya en nuestras manos.


El relax que sentimos en la misma cumbre, totalmente aérea y peligrosa, nos insensibilizó contra las alturas y muy agustitos nos comimos el resto de vituallas que nos quedaban, aunque la verdad que nuestros estómagos no estaban para diversiones. Algunos encuentros simpáticos en la misma cumbre, noticias de que el Almanzor estaba más concurrido que una feria y comenzar a bajar por la base del Ameal de Pablo hasta la laguna Grande y vuelta a la Plataforma por el mismo camino, largo, largo, largo y tedioso, pero que este curso al llevar buena hora y ser de día, pedazo de forma tenemos, po sin darnos cuenta en el coche dirección a la casita de nuestros amigos y compañeros, donde nos esperaba un formidable solomillo de vaca avileña regado con unos formidables tintos de varias procedencias, bueno este año la verdad es que la hemos cagado con lo de los tintos, esta gente se cree que el carrefur es tonto y vende los vinos a mitad de precio para hacerle un favor a sus clientes, sí, sí.

Y sin más y como siempre, agradecer a Jose y Patxi su conocida hospitalidad y con ansias esperar a la primera ruta oficial de Falsos Llanos la semana que viene:

SALUD Y FALSOS LLANOS.


sábado, 6 de octubre de 2012

GREDOS 2012 - CORRAL DIABLO-JURACO-COVACHA


Un año más, un año más cinco auténticos Falsos Llanos eran estupendamente recibidos, como ya es costumbre, en la preciosa casita de Gredos de nuestro compañero Patxi, echando de menos por primera vez la presencia de Jose, que este año no nos acompañaría ni en la estupenda velada al finalizar la excursión, ni durante la misma y como seguro fiel a posibles alternativas cuando la ruta nos pone en el compromiso de tener que decidir en un momento delicado como veremos más adelante.
Po bueno y además, no eran las 8:15 horas, cuando Patxi, Miguel, Maxi, Antonio y el que siempre cumple narrando la historia, se ponían en marcha desde el Puente de las Juntas, en dirección al pequeño y precioso Corral del Diablo (pequeño circo glacial), donde se encuentra la laguna de la Nava. Mañana insuperable en cuanto a temperatura y condiciones atmosféricas, nada que ver con el fin de semana anterior, que hizo que desistiéramos de nuestro ansiado viaje a estas tierras. Mochilas a las espaldas y parriba por la garganta de la Nava, que el día prometía y la faena era larga y fatigosa. Parece mentira que la única lluvia caída la anterior semana, haya resucitado los riachuelos y numerosas cascaditas que caían por doquier en esta sierra granítica y pedregosa. Las pequeñas praderitas que estaban siendo inundadas para hacer crecer el pasto que comerán las valientes y bravas vacas avileñas y no tan avileñas, pues nos hicieron meter el pie en el fango y este narrador con sus botas más viejas y rotas (hay que ver la vista que he tenido) pues se llevó la humedad toparriba hasta el término de la excursión, momento en que sus pies parecían dos garbanzos en remojo, gracias a la habilidad de su dueño en elegir el calzado de la jornada. Po bueno, po pa mí,  con garbancitos y todo, al nada llegamos a la enorme grieta que el riachuelo ha excavado en la roca, y donde haciendo equilibrios pues comenzaron a llover las fotos en verdad. Un piso tras otro, como decía nuestro Patxi, fueron cayendo debajo de nuestras botas, unas más nuevas que otras, hasta que sin darnos cuenta, más bien la mente que nuestras piernas ya lo iban notando, pues nos encontramos con una preciosidad de laguna que haciendo de espejo al circo que la rodea, te deja impresionadas las retinas hasta que una vez recuperado de la visión, pues ya sabéis, otro montón de fotos y la primera paradita para un picoteo ligero. Bueno, en realidad nos comimos media tortilla de patatas con  cervecitas muy fresquitas, que nos quitó to la tontería que teníamos acumulada hasta el momento.
“Esta es la sierra más bonita de Gredos” nos repitió una y otra vez cansinamente el Patxi, ostras es verdad, este rincón occidental de Gredos es maravilloso, puede rivalizar sin complejos con el majestuoso circo del Almanzor y es tan duro y exigente como éste, pero claro, cuando vas que ni respiración tienes, cuando tienes que seguir subiendo y subiendo otra y otra roca más y el Patxi venga con que esta es la sierra más bonita de Gredos, po no lo descalabramos por ahí por aquello  de que es de bien nacidos el ser agradecidos, que si no el Patxi se queda en un agujero de su sierra tan bonita….
Po bueno, tan parriba íbamos que el Alto del Diablo (2366 m), coronado con una enorme bandera española, ondeaba al viento y donde aún con la que está cayendo en el país de referencia de la banderita, pues nos fotografiamos, respiramos y nos acoj…amos viendo al imponente Juraco (2383 m) que nos retaba desde la lejanía. Paco, nuestro querido compañero que por motivos familiares ha tenido que perderse esta excursión, fue mentado muchas veces a partir de este momento. Os cuento el por qué, verá, si Paco hubiese venido, posiblemente nos hubiera esperado en la laguna pa que nosotros hiciéramos la machada de subir al alto del circo, lo rodeáramos y nos volviésemos a encontrar y pabajoduntirón a la casita, pero claro, como los cinco súper-Falsos Llanos una vez que llegan a una cumbre ya están mirando a la siguiente, po claro, el Juraco se creía que se iba a reír de nosotros, je, je, de momento echamos en falta a Jose, que siempre se sabe el mejor camino y nos evita tener que hacer elecciones en cuanto a qué track de los que llevábamos debíamos de seguir y claro, aunque Patxi y yo nos dimos cuenta nada más bajar del Diablo por donde realizamos la atacada al Juraco la vez anterior, po bueno, da igual, seguimos el track y a ver si descubrimos algo nuevo. Si, si, de momento la primera parte por la crestería, muy cómoda y bonita, pero de pronto ésta se acabó y ¿qué había?, pues un desnivel solo apto para cabras y no cualquier tipo de cabras, solo pa las de Gredos, y ahora qué, ahora nos damos la vuelta o rodeamos hasta encontrar el colladito cómodo o nos tiramos pabajo, po bueno, popabajo culeando y esquivando las silbantes piedras que mis simpáticos compañeros de ruta iban dejando caer a su paso. Superada la bajadita y llegados a un collado desde donde se divisa otra preciosa lagunita, esta vez la de los Caballeros, pues comenzaron, como a veces es habitual, las negociaciones con alguien del grupo, que cuando no es la caló, son las nubes y otro integrante que también nos tiene ya acostumbrados a tener problemas psicológicos con sus piernas, y que como ya sabemos, echarle la cuenta indispensable, seguir subiendo por la cordada del puñetero Juraco, pasar por la ventana espléndida que enmarca la laguna de los Caballeros y llegar prácticamente sin resuello al pico en cuestión, tirarnos en el suelo y sacar las cocacolas y almendras para que la cafeína y las proteínas nos devolvieran a la vida. De nuevo nos volvimos a acordar de nuestro Paco, en estos momentos de bajón físico y que si hubiera venido pues no estaríamos resollando como montañeros. En este punto también nos volvimos a acordar de Jose, ¡uf! vaya día de nostalgias, ya que sabíamos Patxi y yo, que para bajar rápidamente del Juraco y enfilar nuestro tercer pico del día, la Covacha (2395 m) pues existe un paso en forma de chimenea, en el que nos quedamos un pelín pillados la vez anterior, pero que Jose bajando el primero y haciendo de “quitamiedos” fue convenientemente superado, como al año pasado donde el Cuerno del Almanzor, que si no es por el Maxi, este servidor aún está allí esperando un rescate, como si de un país se tratara. Po bueno, esta vez, haciéndonos el distraído el Patxi y yo, pues bajamos del Juraco dando un pequeño, pero fatigoso rodeo, hasta dar de nuevo con la ruta de subida y haciéndole burlas a la chimenea cuando pasamos por su lado y alegrarnos de no haberla bajado, pues continuar un poquitín más, sin vida ya casi en nuestro interior, hasta alcanzar la Covacha. La verdad que mereció la pena pues las tan temidas nubes que nos asustaron momentos antes, se comportaron y no pasaron las montañas, quedándose cuán mar de nubes imponentes y magníficas para ser contempladas, fotografiadas y gozadas en todo su esplendor mientras sacábamos nuestras famosas viandas, aunque hoy, según Antonio, no fueron tan generosas, ni tan ansiosamente consumidas como otras veces y puede que fuera por la falta de fuerzas que ni pa comer venían en tu ayuda.
Bien, nos quedaba la vuelta por la garganta paralela a la de por la mañana, esto es, por la garganta de la laguna del Barco, llamada en los mapas Garganta de la Vega ¿??, grandiosa, majestuosa, dificultosa y durísima en su nivel alto y que había de ser bajada, primero hasta su laguna altera, llamada en los mapas Laguna Cuadrada ¿?? y continuar hasta la del Barco, que este año está más vacía que la cartera del gobierno. Bueno, a partir de aquí, a pesar de la belleza de las numerosas chorreras que produce el agua al caer entre los escalones de las rocas, de las idílicas pocitas dignas de ser llamadas todas y cada una pilitas de la reina, de la majestuosidad del paisaje, de la belleza del sendero sinuoso y de todo lo que queráis más, el agotamiento y la fatiga acumulada, hizo que no disfrutáramos de esta parte de la excursión como en las primeras horas de la mañana en las que muy frescos, disfrutamos en este maravillo e inolvidable día.
La noche se echó encima, como nos gusta a los Falsos Llanos, aunque hoy no me hubiera importado lo más mínimo el no tener que encender las linternas, la mitad de las cuales llevaban las pilas agotadas….

Una vez en casa y recién duchaditos, al no estar nuestro habitual anfitrión Jose, pues el Maxi lo sustituyó en la faena de asar los magníficos filetones de solomillo avileño, saliendo sobresaliente de su responsabilidad y tras las consabidas botellitas de caldo de la Ribera del Duero, para acompañar esta tierna y sabrosa carne, pues la sobremesa arreglando to lo que se nos ocurrió, que si nosotros pudiéramos sacábamos a nuestro país del apuro en cuestión de días…
Como siempre y hasta la próxima:










SALUD Y FALSOS LLANOS.