sábado, 30 de marzo de 2013

CIRCULAR POR CASTILLO LAS GUARDAS - 30.03.2013



Bueno, como la semana no nos ha dado muchas alegrías y viendo que este Sábado llovía en Cádiz y Málaga, pues aprovechando que teníamos que ir Pili y yo a dar un pésame a Castillo de las Guardas, no eran las 11:30 horas, cuando después de cumplir con la obligación,  mochilita de estreno con logo de Falsos Llanos a la espalda, nos poníamos en marcha mi perrito y yo para realizar una de las muchas rutitas que han desalambrado por estas sierras.
En efecto, partiendo desde el cementerio del pueblo, cogimos la senda que nos llevó al cauce del Guadiamar y por la misma orilla, pisando tierra y arena mojada, sorteando vacas, algunas con amago de embestir, bicheando a ver si se dejaban ver alguna de las nutrias que dicen que hay por aquí ??? disfrutando de la primavera que ya ha llegado de lo más esplendorosa,  hasta conseguir llegar a la altura de un molino abandonado donde nos comimos una riquísima naranja.
Desde aquí cogimos la senda señalizada como de pequeño recorrido (amarilla-blanca) iniciando nuestro camino de retorno. Una preciosidad de sendero, sobre todo por la enorme cantidad de regajitos que hay por doquier, varios arroyitos que cruzar, pequeñas y no tan pequeñas cascaditas, verde hierba hasta el infinito, jara floreciendo y en fin el momento adecuado para realizar la ruta. No aconsejo sin embargo hacerla con calor. Después de atravesar  Las Cañadillas, preciosa aldeíta, hay que estar pendiente, ya que la vereda coge hacia abajo suavemente y salta una carreterilla y cancelas de propiedad privadas, bueno,  o que el dueño dice que es suya??? Tuvieron verdaderos problemas con algunos dueños de fincas que ilegalmente ocupaban caminos y que solo la presencia de un juez y la guardia civil, hicieron posible el desalambrado y apertura de estos magníficos caminos. A partir de aquí, hay que ir atentos a las marcas de pintura, pues a veces el camino se pierde y nosotros también y además de nuevo vuelve a pasar por una finca con ganado que parece que por aquí las vaquitas son más bravas de la cuenta. Pues nada, andando y andando, a las tres horitas me había hecho los trece kilómetros de la ruta y de nuevo en el Castillo a comer y de vuelta a casita. Algo es algo.
Así que hasta el próximo Sábado que aprovecharemos para hacer la súper ruta que el tiempo nos fastidió el mes pasado en Líbar, como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

domingo, 24 de marzo de 2013

CIRCULAR POLJE DE LA NAVA - 24.03.2013




Y bueno, estábamos el Sábado por la tarde con el mono de sierra por culpa de tanta lluvia y tras una llamadita por teléfono, pues el Patxi, el Antonio y el que escribe, quedamos para el día siguiente, Domingo de Ramos y hacernos una rutita tonta, ya que la predicción era de lluvia, por allí por donde el polje de la Nava, entre Zuheros y Cabra y entretenernos buscando algunos fósiles.
Bueno, el día más gris no podía estar y para colmo, a medida que nos acercábamos a las Subbéticas, más negro y amenazador se ponía el simpático día. No teníamos claro por dónde empezar, si por la ermita de Cabra o por el cañón del río Bailón en Zuheros, así que casi sin pensarlo demasiado, nos pasamos el cruce de Priego y del tirón al cañón. Ya Antonio nos había advertido que había que cruzar varias veces el río, dentro del cañón y que a ver cómo iba de agua después de tantas lluvias… Bah, qué más nos da a nosotros auténticos Falsos Llanos del grupo extremo. Sí, sí, de momento, no eran las 11:00 horas, cuando mochilas a la espalda comenzábamos a subir la cuesta que nos llevaría al inicio del precioso cañón. La lluvia había comenzado nada más llegar al aparcamiento y continuó durante toda la subida y parte del recorrido por el senderillo hasta llegar al primer cruce del río. Po bueno, estos tres fornidos senderistas, al ver la velocidad del agua y el paso inundado, pues en lugar de quitarse las botas y meterse hasta las rodillas y cruzar sin amilanarse, pues que parece que hace mucho frío, que va a seguir lloviendo y que el agua tiene que estar mu fría. Así que a bichear otro paso y que al no encontrarlo pues que vámonos a lo de la ermita…. ¡Vaya!, ¿Hacia atrás y volver a coger el coche otra horita? Oye y esa sendita tan mona que parece que sube por la cordada y que a lo mejor nos lleva al polje por otro lado???   Po dicho y hecho, parriba y en continua ascensión por toda la cordada norte del polje de la Nava, con un paisaje calizo muy parecido al de nuestra querida Grazalema, hasta que nos pareció que si bajábamos nos tropezaríamos con la zona de las cascadas y yacimiento de fósiles que íbamos buscando. La verdad es que no se nos resiste ya casi nada, en efecto, tras cruzar el río por un paso vadeable, ya que aquí en el llano  la lámina de agua tenía muy poca profundidad, pues nos tropezamos con las chorreras, como las llaman aquí y donde gozamos con las magníficas cascadas que origina un arroyo súper crecido, al precipitarse por una zona de grandes rocas. Fotos a mogollón, bocata de segundo desayuno y palante hasta dar con una cantera abandonada donde abundan los fósiles y se puede observar una roca lisa, inmensa, que no es ni más ni menos que el fondo de un antiguo mar, donde los restos de animales prehistóricos han quedado grabados y dibujados en la misma. Más fotos a los restos encontrados, comida sentados en los restos de dicho mar y a seguir que volvía a ponerse feo el día. En efecto al poco comenzó de nuevo la lluvia, al poco a levantarse más aire del debido, al poco a granizar de verdad, al poco a comenzar de nuevo a llover, que pa como está la tarde que más nos da volver por el cañón y mojarnos en el río, si ya estamos caladitos, que bueno, que palante y que al poco, una nueva sendita se nos interpuso en nuestro camino y que de forma ascendente intuimos que nos sacaría del cañón y nos llevaría a la carretera que baja a Zuheros desde la cueva. Po bueno, como a pesar de ir empapados, aún nos resistíamos a meternos de lleno en el río, pues sendita parriba y enlazar, efectivamente, con la referida carretera, que nos bajó al pueblo y a nuestro coche que nos llevaría de regreso a nuestras casitas.
Al final nos merendamos casi veinte kilómetros, la mayor parte de ellos bajo la lluvia, en un día que pretendíamos tan solo distraernos buscando tonterías para pasar el tiempo.
Hasta la próxima y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.

viernes, 1 de marzo de 2013

CARA ESTE MACIZO ENDRINAL-01.03.2013



Bueno, bueno, el grupeto extremo está cada vez más reducido, así que aprovechando este hermoso puente, pues mi inseparable Patxi y yo, habiendo escuchado que acababa de nevar en toda Andalucía y en concreto en nuestra querida sierra de Grazalema, pues qué queréis, no eran las 11:11 horas de la mañana, cuando botas y de nuevo polainas a los pies, cogíamos la vereda, hasta ahora desconocida para nosotros, que nos llevaría al puerto de las Cruces, o al menos así aparece en los mapas, en la cara este de la sierra del Endrinal, tan apreciada y pateada por estos Falsos Llanos. Habíamos pasado primero por el puerto del Boyar con el coche, el cual estaba totalmente nevado, incluido las copas de sus pinos, haciéndonos idea de que hoy también pisaríamos nieve. En efecto, no llevábamos media hora andando, cuando los primeros neveritos hicieron acto de presencia tapizando troncos y trozos del camino. Fotos a mogollón, incluso con la cámara del Patxi, que hoy de nuevo acaba de renacer, y después del puertecito, comenzar a subir en fuerte pendiente, cubiertos de pinos de repoblación, hasta desviarnos de la sendita, las más de las veces perdida, para coronar el primero de nuestros piquitos, uno que el Antonio, que en este puente está más perdío que un Falso llano en una ciudad, subió hace un par de años por su cuenta y sin nuestra querida compañía. Po bueno, po coronado el piquito y bicheado totalmente, cubierto de nieve de manera inusual, con paisajes cercanos nevados, que gracias al contraste que produce la nieve, hace más fácil su identificación, pues fotos a mogollón, que si el pico Palo está de nieve a reventá, el Tunio fantástico, el Pino no veas, sierra las Nieves con su boina de nubes correspondiente, el Navazo y su crestería pa derretirse y que qué pena que el Antonio no ha pisado este piquito cuando había que pisarlo, que es hoy y no en otra época. Po bueno y pa que se corroa de envidia, pues el siguiente piquito que está enfrente y que él despreció rodeándolo, pues también fue colonizado por nuestras respetuosas botas antes de bajar al precioso refugio, que igualmente aún no conocíamos. El paraje, si ya de por sí es maravilloso normalmente, con la presencia de la nieve tapizando rocas y ramas de los árboles y el tejadito del refugio, pues una delicia oye. Vengan más fotos a lo bestia y que nuestro pico con mayúsculas, el Falso Llano I (algunos lo llaman vulgarmente Morrocano), estando a tiro de piedra, pues aunque sean las tres de la tarde, lo subimos y comemos en casa. Dicho y hecho, enfilar el Falso Llano por su extremo sur, una gozada de subida, pues posee una disposición de rocas totalmente disfrutonas para escaladillas, rampitas imposibles a simple vista, grietecitas formidables por donde colarte, en fin que la alegría y el disfrute era tan grande que llegamos a la cima antes de tener tiempo de darnos cuenta.


Bocatas y cervecitas a discreción, chocolates, dátiles y licores igualmente y que vamos a continuar la cordada de nuestro pico y lo colonizamos como falsos llanos mandan. Efectivamente, si disfrutona había sido la subida, la bajada por su crestería, toa entera, fue el éxtasis senderil, conseguido tan solo en algunas ocasiones, a tener en cuenta el puntito de color y contraste dado por la nieve un día como el de hoy.
Vale, pues conectar con el camino que va hacia la Charca Verde, una delicia cubierto to enterito de nieve también, fotos en la charca semi-congelada al igual que su pozo, continuar por la senda que se dirige a los llanos del Endrinal y a la altura donde enfilamos la subida al Reloj por su cara sur hace un par de años, coger en dirección contraria, es decir, hacia la derecha, para campo a través conectar con el camino de bajada de nuevo al puerto de las Cruces que habíamos pasado por la mañana.
Ya casi de noche, llegar al coche, que hoy sin pasar por el bareto de Montellano, por tener prisas familiares el que escribe, nos llevaría sanos, salvos y felices a nuestros hogares.
Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.


sábado, 23 de febrero de 2013

TRES CAÑADAS-ENAMORADOS-ALCAZABA-23.02.2013



Pues si, habíamos quedado el grupo extremo esta semana para hacernos la crestería de la Silla, pero claro, la predicción del tiempo no auguraba un buen día para meternos en uno de esos líos de cresterías, así que a última hora, los verdaderos componentes del grupo extremo, es decir, el Patxi, el Antonio y el que escribe, pues  decidimos que si había que mojarse, pues mejor nos íbamos a la Sierra de las Nieves y a ver si con un poco de suertecilla nos nevaba. Bueno, po carretera palante muy tempranito, con un cielo que no auguraba nada bueno, que si la sierra está hasta los topes de nieve, que no nos van a dejar ni pasar, que si no hay ni una mijita de nieve que vaya tontería, que pa eso nos vamos a otro sitio, que bueno, que vamos a llegarnos a la entrada del parque y ya decidimos. A la altura de Ronda comenzó a llover, qué gracia, otro tironcito y ya estábamos en la entrada de los Quejigales, para nuestra sorpresa ni rastro de nieve, así que parriba par cortijo del mismo nombre, y que venga a llover, y que pa qué nos vamos a bajar del coche con la que está cayendo y con las ráfagas de aire que se suceden, po bueno, po pa qué hemos venío, somos o no somos Falsos Llanos y pa más inri del grupeto extremo, mariquita el último en ponerse las botas. Así que dicho y hecho, no eran las diez y diez de la mañana, cuando botas amarradas a los pies con sus correspondientes polainas y la capa echada por encima, nos pusimos en marcha en dirección a la Cañada del Cuerno, subida clásica al Torrecilla, aunque no estaba en nuestra mente subir hoy al mismo, por haberlo hecho ya muchas veces y por el inapropiado tiempo que teníamos hoy de lluvia y viento.
Una delicia, la muy transitada senda que atraviesa el pinar de repoblación, estaba de barro hasta arriba, el agua circulando por la senda como en un río, la lluvia cayéndote por la cara y el aire cuando se colaba desestabilizándote con peligro de probar el sabor del barro, la verdad es que nos pegamos unos disfrutes que pa nosotros se nos queda. Pero nada, nada, palante y parriba que parecía que nos iban a quitar la montaña los caminantes que iban por delante nuestra, pocos pero había y que por supuesto fueron rebasados por estos Falsos Llanos. A media ladera de la cañada, para variar algo la clásica subida, pues nos desviamos a la izquierda, tomando un senderillo que une la pista que sube a los Pilones con la cañada de las Ánimas, así que a partir de aquí, totalmente solitos y pa nosotros la sierra toa entera, a comenzar ahora sí, a disfrutar de la nieve que comenzaba  a ser cada vez más visible, a fotografiar los hermosos pinsapos de esta zona, cubiertos hoy no de nieve, sino de hielo, rinconcitos de ensueño, luz extraordinaria para nuestras fotos, recordemos que seguíamos con llovizna, con ráfagas fuertes de aire helado, con una neblina que no te dejaba ver tres en un burro, pero que a nosotros nos parecía que era el sueño del senderista, lucha franca con los elementos de la naturaleza, sin amedrentarnos por el cariz que seguía tomando el día y que a ver si termina al menos nevando y conseguimos el éxtasis senderil…


Bueno, pues en un día como el de hoy, con un tiempo como el de hoy, encima  tuvimos el valor de meternos a descubrir una senda, que aunque aparece en los mapas, nadie que sepamos la utiliza y que a ver si la descubrimos y enlazamos con las Ánimas un poco más abajo de donde enlaza la más utilizada. Somos Falsos Llanos, así que pisando por donde mejor pudimos, continuamos avanzando e incluso localizando algún que otro hito perdío, rincones aún más maravillosos, siluetas de pinsapos literalmente congelados, briznas de hierbas y matorral cubierta de hilo fantasmagórico, bueno, bueno, que entre foto y foto, salto y salto y hasta un pequeño refrigerio, aprovechando que parecía que dejaba de lloviznar, pues enlazamos con la cañada de las Ánimas que era nuestro objetivo. Parriba otro poquitín y al nada, el pozo de la nieve entre la espesa bruma apareció dejándonos las retinas impresionadas de belleza, estabilidad y goce de estar allí solitos y con un tiempo amenazador que quitaba las ganas a tor mundo menos a nosotros que sabemos apreciar estos momentos únicos que ofrece la naturaleza y sobre todo una sierra tan potente como la de las Nieves, con sus soberbios quejigos de alta montaña, los cuales congelados también, nos ofrecían sus siluetas severas, nobles y bellísimas, las cuales fueron fotografiadas  miles de veces, trayéndonos en nuestras memorias electrónicas una colección completa de las mismas.



Bueno, y ahora qué, dijimos, pues nada, giramos a la izquierda y nos vamos a los Enamorados y vemos de bajar por una senda que hay por detrás y ya veremos. Así que a seguir echando fotos como posesos, a no parar de andar para no quedarnos pajaritos, a pisar fuerte que por aquí la nieve se estaba endureciendo y helando, que sube y que baja y que ya estamos en la peña. A subir a la cumbre, a fotografiarnos un montón, cuidando que los golpes de viento no nos desestabilizaran y nos tiraran para abajo y de nuevo bajar y decidir que sin track de seguridad y la neblina que hacía, no merecía aventurarnos en busca de una senda que nos podía jugar una mala pasada acercándonos a uno de precipicios que en los días claros se ven desde la Peña de los Enamorados. Así que poyaque estamos aquí arriba, vámonos literalmente al otro extremo de la sierra y subimos la Alcazaba, que hoy el día estaba de peñas. A seguir andando para no congelarnos como los árboles, a seguir ampliando la colección de fotos de espectaculares quejigos helados, a parar para comer y beber algo, que hoy ni nos apetecía de puro frío y sin disfrutar ni ná de nuestra comida, como habitualmente hacemos, a seguir palante para el Puerto de los Pilones, pasarnos el desvío de la alcazaba y que po qué más nos dá, tiramos to tieso por ahí y a enlazar con la cordada que nos llevaría a una de las vistas más singulares del día, esto es, ya en el extremo de la pequeña meseta que forma esta sierra en su parte más alta, las nubes se disipaban algo y nos dejaban ver un horizonte con montañas oscuras, suelos verdes, el mar azul de fondo y nuestros hermosos quejigos blancos de nieve e hielo en un primer plano. Nunca he visto tamaño contraste en el clima como hoy, estando en una montaña helada y vislumbrando a tiro de piedra un paisaje tan hermoso como la azulada costa malagueña al fondo. Po nada, a seguir tirando miles de fotos, a subir a la Alcazaba, de nuevo con fortísimas ráfagas de viento, a bajar y decidir que descenderíamos por la Cañada de las Ánimas en lugar de por la del Cuerno donde habíamos comenzado por la mañana. Así que ya con bastante fatiga, debido a las inclemencias del tiempo, venga otra vez a subir y bajar, seguir pisando nieve, que ni goretex, ni ná, que mis pies iban sintiendo ya cierta humedad y aún no habíamos enlazado con el pozo de nieve, cuya dolina en la cual está, cuando llegamos estaba aún más gris y oscura que por la mañana. Un bocado y un traguito rápido, que ni cuerpo pa comé teníamos ya a estas alturas, así que pa bajo por la cañada, a pasar las dos conexiones del senderillo de por la mañana y continuar bajando y bajando, a terminarse la nieve y comenzar de nuevo el simpático barro, a seguir caminando y medio esquiando en el barro y ya casi anochecido como nos gusta a los auténticos Falsos llanos, llegar de nuevo al coche que nos llevaría primero al bareto de Montellano para reponernos y a casita para la ducha hirviendo y reponedora.


Sin más y hasta la próxima, como siempre:
SALUD Y FALSOS LLANOS.



sábado, 9 de febrero de 2013

LLANOS BERRAL - INTERIOR SALTO CABRERO - 09.02.2013




   Bueno lo de este año no tiene nombre, a ver, el mes pasado cambiamos la ruta por la de éste, por lo que ahora tocaba la del mes pasado, pues no, pues otra vez el pesao este que tanto escribe, ha vuelto a cambiar la rutita y no eran las 10:45 horas, cuando mochilas a la espalda, desde el aparcamiento del área recreativa de los Llanos del Berral, salían en dirección al Salto del Cabrero, Manuel de jerez, que está el tío que se sale, Jesús y su sobrino Jose estrenándose hoy, Pepe que está hecho un figura y los habituales del grupo extremo, Maxi, Miguel, Antonio y un servidor, por supuesto echando en falta a nuestro queridísimo Patxi, que hoy ha tenido que cumplir con obligaciones familiares…
Bien, cogiendo la sendita de los llanos del Berral y dejándola al nada en dirección al Cerro de las Cuevas, que cualquier día de estos pisamos su cumbre, y por un camino increíblemente montañero, pues faldeando este cerro hasta desembocar en el corredor del Boyar y buscar el paso de su arroyo. Hasta aquí, fantástico el sendero por la exuberancia de su vegetación, rincones idílicos y hasta sus pasitos con sal. El paso del arroyo fue inmediatamente descubierto por alguno de los intrépidos Falsos llanos que hoy venían, cruce simpático y a buscar la conexión con la vaguadita que nos habría de subir a la entrada del Salto del Cabrero. Bueno, ya nos conocéis, como nos parecía la de hoy una ruta no demasiado extrema, pues a perder un poquito el tiempo en mira tú que piquito tan simpático, que vaya pedazo de foto pal blog, que oye que parece que esa grieta es factible para llegar al piquito de antes del Salto, que mira que es mejor por la vaguada, que pa eso venimos hoy un grupeto de verdaderos Falsos llanos, que po bueno, que venga, que por qué coño tendría yo que abrir la boca, que quillo este paso tiene mu mala leche, que me estoy acojonando un poco, que si el Migué pasa el tío como si fuese paseando, que  ¡hombre no lo voy “haseyoniná”!, que ahora viene otro más cabrón pero que el Migué está ya en el quinto pino, que si el Maxi me pasa silbando como si tal cosa, que si me está entrando descomposición, que bueno, que po ea, que no miro y palante y a advertir a los chiquillos que nos acompañaban hoy que ni se les ocurriese, pero claro ¿que vosotros habéis subido y nosotros por el sitio de los niños? ni hablar, y dicho y hecho, uno tras otro, como si hubieran estado haciendo pasitos de montaña toda la vida, que quillo vaya susto que nos has metido en el cuerpo para una cagada como ésta. Bueno, bueno, creo que me estoy haciendo mayor, tanto en edad como en prudencia y he pasao hoy tanto miedo cruzando yo el paso delicado, como viéndolo pasar a los más jóvenes. Al Migué y al Maxi ni los nombro porque ya sabemos que son cabras y éstas están en su medio natural…
Po bueno, después de la anécdota que siempre nos pasa en nuestras aventurillas, a terminar de subir al dichoso piquito, a tirar miles de fotos porque las vistas la merecían y con el Salto del Cabrero a nuestros pies, pues a cruzarlo no por donde tol mundo, no, sino por su interior que le tenía yo muchas ganas a esta travesía. Y dicho y hecho a tomar la sendita preciosa que nos internaría en el Salto y a maravillarnos con los inmensos bloques de piedra caídos en el interior de esta enorme grieta, de unos cincuenta metros de ancho y paredes verticales de ochenta,  formada por el movimiento de placas tectónicas durante el Jurásico, hace aproximadamente unos quince millones de años. Pues si, a gozar, a patear, a subirse en los arbolitos el de siempre, a subirse en los piquitos los de siempre y los de siempre a fotografiar a lo bestia para llevarse a casa impresionados en los sensores de sus cámaras lo que previamente ha impresionado nuestras retinas.



Bueno, os preguntaréis que si hoy no comemos, po anda que no ni ná, en el mejor y más idílico sitio de esta grieta, no antes de haber discutido un poco la ubicación más correcta, pues a sacar los bocatas de tortilla, salmón, cañas lomos, fiambreras llenas de filetes empanaos, vinos tintos de marca de una tierra y de otra, vinos olorosos de jerez y de Lebrija???, cervecitas, frutos secos, chocolates, licores varios, sobre todo un orujo fantástico del maxi, que nos dopó a los que lo consumimos y como una bala topabajo, que lo que anuncié en el correo de citación, esto es, lo de hacer de marines, aún estaba por venir y en efecto, la vegetación comenzó a espesarse, nos encontramos con un grupito muy variopinto que subía en sentido opuesto, que al desearles que se divirtieran alguno dijo que si, si, divertirse, que a cualquier cosa llaman diversión y encima voluntaria, que a agacharse tocaban, que cada vez más agachaditos, que si parece que estamos practicando la danza del vientre, que es mejor arrastrarse un poquito, que seguro que el “serpa” este nos ha metío por aquí aunque haya otro camino mejor, que si somos tan solo Falsos Llanos o auténticos Falsos Llanos, que parece que ya se ve luz un poco más adelante, que si pa esta tontería tanta literatura…
Continuar a partir de aquí hasta el nacimiento del arroyo  Hondón, que aunque no haya llovido tanto surgía del suelo con bastante fuerza y caudal, nacimiento que ya vimos el curso pasado cuando lo del castillo Tavizna, pero nada que ver con lo de hoy en exuberancia y caudal. Seguir a partir de ahora por un camino cómodo, volver a cruzar el arroyo del corredor del Boyar un poco más abajo que por donde esta mañana. Vislumbrar lo que nos quedaba to cuesta arriba, que si se nos va a hacer de noche, po que venga un ritmito gracioso en fuerte subida, que bueno, que tor mundo responde, po un poquito más, que mira qué balconcito más chulo a ver si localizo la bajada al castillo, que aquí hay más pinchos que en el infierno, que vaya, que aunque sea al final el “serpa” éste tiene que jugárnosla aunque sea con los pinchos, que venga a ver si pillamos la puesta de sol, que otra vez más cuestecita puñetera después de lo que ya llevamos, que al final vamos a tener que encender las linternas y que pa qué si el coche está ya ahí.
Bueno, pedir disculpas a los que se atreven a acompañarme a la sierra, porque es verdad lo que me dice mi mujé, que no tengo “jartura” en la montaña y que las horas se me hacen cortísimas y los caminos rapidísimos y que por cojones hay que llegar de noche, que vaya jartura de tío. Po bueno, po así soy yo y que aunque no me aguanto ni yo mismo, seguiré subiendo y pateando montes hasta que mis piernas quieran.

Sin más y como siempre:

SALUD Y FALSOS LLANOS.